Len Marilén

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En un momento en que el circo contemporáneo se ha llenado de grandes formatos y producciones mastodónticas, el trabajo de Marilén Ribot Estelrich brilla precisamente por lo contrario: la proximidad, la mirada directa al público y una manera muy personal de entender el cuerpo en escena. Artista mallorquina, creadora y defensora de un circo que dialoga con el teatro, la danza y la memoria del lugar, Len se ha consolidado como una de las voces más interesantes del nuevo circo balear.

Quien es Marilén Ribot Estelrich

Aunque sus raíces están en Mallorca, la trayectoria formativa de Marilén Ribot es plenamente internacional. Se ha licenciado en artes circenses tras formarse en la Escuela de Circo Carampa en Madrid, uno de los centros clave del circo contemporáneo en España, y ha completado estudios en espacios tan reconocidos como Cirkuspiloterna y la Universidad de Danza y Circo (DOCH) en Suecia, referencia europea en circo y movimiento. Ese recorrido nómada explica en buena parte su lenguaje escénico: técnico y exigente, pero a la vez muy cercano, con una fuerte carga poética y un uso del espacio casi coreográfico.

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Desde 2009, Marilén cofundó y desarrolló la compañía Atempo Circ, con la que ha impulsado alrededor de diez producciones que integran circo, danza y teatro desde un enfoque profundamente poético y visual. Con Atempo ha girado por festivales de España, Europa, Asia y Latinoamérica, acumulando reconocimientos como el Premi Aplauso Sebastià Gasch a la creación emergente y el galardón a Mejor Espectáculo de calle en Umore Azoka por “Atempo”. Entre sus piezas más destacadas se encuentra “Atempo” (2009), donde cuatro intérpretes comparten una realidad cotidiana y mágica a través de la música, el mástil chino, la rueda Cyr y la cuerda volante, centrada en la suspensión capilar como eje coreográfico, y el universo festivo de “Temazos”, que combina comedia física, malabares y tiro al blanco para todos los públicos

Cia. Marilén Ribot y el universo de “Cuirassa Oberta”

El gran punto de inflexión en su carrera llega con la creación de su propia compañía, Cia. Marilén Ribot, con la que empieza a firmar proyectos en solitario. Su primer espectáculo como compañía, “Cuirassa Oberta”, nace como una pieza de circo íntimo que mezcla memoria, paisaje urbano y cuerpo en riesgo, y rápidamente se convierte en su carta de presentación en festivales y programaciones. La obra se ha podido ver en espacios como Palma, dentro de la programación cultural municipal, donde se destaca precisamente su capacidad para convertir la acrobacia en relato emocional y político.

Lejos de ser solo un “primer solo”, “Cuirassa Oberta” cristaliza un lenguaje propio: un circo de proximidad, con una fuerte dimensión feminista y una relación muy directa con el público, que se sitúa casi dentro de la escena. Esa apuesta ha sido reconocida también fuera de Mallorca: Len ha recibido el Premi Zirkólika 2025 a mejor espectáculo de sala por esta pieza, un galardón que la coloca en el mapa del circo contemporáneo catalán y estatal.

Un circo que habla de cuerpo, territorio y cuidados

En sus propuestas, el cuerpo no es solo herramienta técnica, sino memoria y territorio: las acrobacias conviven con textos y silencios que deja que el foco recaiga en la presencia de la artista. El resultado es una experiencia escénica que se aleja del circo de consumo rápido y propone, en cambio, una escucha pausada, casi ritual, entre quien mira y quien se expone al riesgo.

Conexión con la escena y futuro creativo

Además de su faceta como intérprete y creadora, Marilén mantiene un vínculo estrecho con escuelas y espacios de circo como Carampa y con teatros especializados como el Teatro Circo Price, donde ha trabajado y colaborado, consolidando una red de complicidades dentro del sector. Su nombre aparece también en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas y de la Música (CDAEM), que recoge su trayectoria dentro del ámbito de teatro y circo, señal de una carrera que ya se sigue desde la institucionalidad cultural.

Todo indica que el futuro de Len pasa por seguir profundizando en ese cruce entre circo, teatro y memoria, explorando nuevos formatos y espacios de presentación sin renunciar a la escala humana que caracteriza su trabajo. Para quienes siguen la escena de circo contemporáneo desde Mallorca, su recorrido es también un ejemplo de cómo se puede construir una voz propia desde la periferia, sin perder el vínculo con el territorio y dialogando de tú a tú con la escena europea.